Find Papa Francisco en Cuba on FacebookFind Papa Francisco en Cuba on TwitterFind Papa Francisco en Cuba on Google+Find Papa Francisco en Cuba on FlickrFind Papa Francisco en Cuba on YouTubePapa Francisco en Cuba RSS feed

@FranciscoenCuba @Pontifex_es ramo de flores para la Caridad del Cobre, como un hijo más.

Un pequeño Estado, una gran historia

Antiguamente la palabra Vaticano señalizaba una zona pantanosa ubicada en la orilla derecha del Tíbertercer río más largo de Italia—, entre el puente Milvio y el Sixto. En la actualidad alberga en apenas 0,4 ki­lómetros cuadrados, el país independiente más pequeño del mun­do: El Estado de la Ciudad del Vaticano. Su frontera está delimitada por las murallas y, en la plaza San Pedro, por una franja de roca sedimentaria fo­r­ma­da por depósitos de carbonato de calcio conocida como travertino.

El tratado de Letrán firmado en­tre la Santa Sede e Italia el 11 de fe­brero de 1929, ratificado el 7 de junio del mismo año, dio origen al Vaticano como ente soberano de derecho público internacional para asegurar a la Santa Sede, en su condición de suprema institución de la Iglesia Católica.

Además del propio territorio, la jurisdicción vaticana se extiende a otras zonas de Roma y fuera de ella que gozan del derecho de extraterritorialidad, acorde con la página oficial de ese Estado.

Este es el único cuya lengua oficial es el latín y su territorio es Patrimonio de la Humanidad desde 1984.

Muchos se refieren al Vaticano y la Santa Sede como equivalentes, pero el primero hace alusión al territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia y tiene personalidad jurídica propia como sujeto sui generis de Derecho Internacional.

Es la Santa Sede, y no el Estado del Vaticano, quien mantiene relaciones diplomáticas con los demás países. A su vez, el Vaticano ofrece el soporte temporal y soberano y el sustrato geográfico para la actividad de la Santa Sede, donde reside el Papa, apelativo exclusivo con el que se conoce al Sumo Pontífice de la Iglesia Católica, quien es también el Obispo de Roma, diócesis preeminente de la Iglesia.

Forma de gobierno

La forma de gobierno es la monarquía absoluta. El Sumo Pontífice es el jefe del Estado, con plenos poderes legislativos, ejecutivos y judiciales: durante el periodo de sede vacante (cambio de papado) el Colegio de cardenales ejerce estos poderes.

El poder legislativo, además, es ejercitado en nombre del Sumo Pon­tífice, por una comisión integrada por un cardenal presidente y otros cardenales nombrados por un quinquenio. El poder ejecutivo es ejercido por el presidente de la comisión, y en esta condición, asu­me el nombre de presidente del Governatorato, y es coadyuvado por el secretario general y por el vicesecretario general.

De él dependen las Direcciones y las oficinas centrales en que se en­cuentra organizado el Governatorato, el complejo de organismos a través de los cuales es ejercido dicho poder. Los órganos constituidos se­gún el sistema judicial del Estado practican el poder judicial en nombre del Sumo Pontífice.

El Papa se elige secretamente. Los cardenales se encierran en la Capilla Sixtina, ubicada en el Vaticano, hasta decidir el nombre del sucesor. Las elecciones toman días e in­cluso semanas, meses y hasta años. Ese encuentro “bajo llave” es conocido como cónclave y mientras dura el proceso a los cardenales no se les permite ningún contacto con el mundo exterior.

La única señal de lo que ocurre en la Capilla Sixtina proviene del humo que surge dos veces al día de su chimenea, visible para las multitudes que aguardan en la plaza de San Pedro. El humo blanco indica que se ha nombrado Papa; el negro, que ningún candidato ha logrado un número suficiente de votos.

En tiempos antiguos, los papas elegidos mantenían su propio nombre; la costumbre de cambiarlos se inicia con Juan XII (955-964). Desde 1523 con Clemente VII hasta Juan Pablo I en 1978, todos los papas fueron italianos. Juan Pablo II, polaco, quien inició su papado en ese propio año, tras la muerte de su antecesor después de 33 días como Obispo de Roma; Benedicto XVI, alemán, en el 2005, y Francisco, argentino, en el 2013, han sido los tres últimos pontífices.

Bandera, medios y población

El Estado de la Ciudad del Vaticano posee una bandera propia dividida en dos campos verticales: uno amarillo, junto al asta, y otro blanco, en que está representada la tiara pontificia con las llaves cruzadas. Posee derecho de acuñar su propia moneda, el euro del Va­ticano, y emite sus propios sellos de correos.

En el Vaticano se edita un perió­dico diario, L’Osservatore Romano, fundado en 1861; y desde 1931, funciona una emisora, Radio Vaticano, que transmite a todo el mundo programas en diversas lenguas. Actualmente, los habitantes del Estado ascienden a 800, aproximadamente, de los cuales unos 450 poseen ciudadanía vaticana, mientras que el resto, con residencia temporal o per­manente en el Estado, no la tienen.

El Cuerpo de la Guardia Suiza, encargado de la seguridad del Papa y del Estado, fue fundado en 1506 y sus miembros visten un uniforme que, según la tradición, fue diseñado por Miguel Ángel. El Cuerpo de la Gendarmería se ocupa de los servicios de policía y de seguridad del Estado.

La Santa Sede y el resto del mundo

La representación y relaciones con los demás Estados están reservadas al Sumo Pontífice, quien las ejerce por medio de la Secretaría de Estado. Tanto la Santa Sede, en cuanto órgano soberano de la Iglesia Católica, como el Estado de la Ciudad del Vaticano han obtenido, cada vez más, pleno reconocimiento co­mo personalidad internacional singular.

Ambos forman parte de organizaciones internacionales como el Organismo Internacional de Ener­gía Atómica, la Organización pa­ra la Seguridad y la Cooperación en Europa, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugia­dos. Es miembro observador permanente en varias organizacio­nes internacionales, incluyendo la ONU, el Consejo de Europa, la Unesco, la Organización Mundial del Co­mer­cio y la Organización para la Alimentación y la Agricultura.

La Santa Sede está reconocida como un sujeto de Derecho Internacional y tiene relaciones diplomáticas con más de 170 países soberanos. Asimismo, con la Unión Europea, la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de Malta y con la Au­toridad Nacional Palestina. Los representantes diplomáticos de la Santa Sede, con rango de embajador, se denominan nuncios (nuncio apostólico o nuncio papal) y nunciaturas sus representaciones diplomáticas.

Los nexos diplomáticos con Cuba se establecieron el 7 de junio de 1935. De esta forma, la Isla fue uno de los primeros países en la región en tener vínculos con la Santa Sede, los cuales se mantienen desde entonces.

Las relaciones entre los dos Estados se fortalecieron con los viajes del presidente Fidel Castro Ruz a la Santa Sede en 1996 y del Papa Juan Pablo II a Cuba en 1998, así como con la visita a la Isla de Benedicto XVI en marzo del 2012 y la del presidente Raúl Castro Ruz al Vaticano en mayo de este año. (Granma)

Education - This is a contributing Drupal Theme
Design by WeebPal.