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@FranciscoenCuba @Pontifex_es ramo de flores para la Caridad del Cobre, como un hijo más.

La religión en Cuba

En Cuba existe una amplia libertad religiosa, que se expresa tanto en documentos de fuerza legal, como en la  existencia de un amplio y diverso universo religioso, en el que las cubanas y los cubanos practican y organizan sus creencias, dando lugar a la existencia de variadas instituciones y organizaciones religiosas.

La Constitución de Cuba, aprobada en plebiscito popular en 1976, con el voto favorable del 97,7% del electorado y modificada en 1992 por el voto unánime en la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral cubano integrado por personas representativas de todos los sectores sociales del país), establece expresamente, en cinco de sus artículos, la separación Iglesia-Estado y por tanto el carácter laico de este último-incluyendo la escuela- la igualdad de todas las manifestaciones religiosas ante la ley y el derecho de todos los ciudadanos del país a profesar el culto religioso de su preferencia, a cambiar de creencia, o a no tener ninguna, siendo una de las pocas constituciones en el mundo que lo recoge en su articulado. La condición laica del Estado es tradicional en Cuba.

Tales principios constitucionales tienen sus raíces en la tradición independentista cubana, durante la cual se aprobaron cuatro Constituciones de la República en Armas, en dos de las cuales se establecía la llamada separación Iglesia-Estado. Esta fue recogida también en las Constituciones republicanas de la etapa neocolonial, de 1901 y 1940. El Estado no subvenciona ninguna institución religiosa ni interviene en su funcionamiento interno.

Artículo 1. Cuba es un estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y por el bien de todos, como república unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, de justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana.

Artículo 8. El estado reconoce, respeta y garantiza la libertad religiosa. En la República de Cuba, las instituciones religiosas están separadas del Estado. Las distintas creencias y religiones gozan de igual consideración.

Artículo 39 b)  la enseñanza es función del Estado y es gratuita. Se basa en las conclusiones y aportes de la ciencia y en relación más estrecha del estudio con la vida, el trabajo y la producción.         

Artículo 42. La discriminación por motivo de raza, color de la piel, sexo, origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la dignidad humana está proscrita y es sancionada por la ley.  

Las instituciones del Estado educan a todos, desde la más temprana edad, en el principio de la igualdad de los seres humanos.

Artículo 43. El Estado consagra el derecho conquistado por la Revolución de que los ciudadanos, sin distinción de raza, color de la piel, sexo, creencias religiosas, origen nacional y cualquier otra lesiva a la dignidad humana:

  • tienen acceso, según méritos y capacidades, a todos los cargos y empleos del Estado, de la Administración Pública y de la producción y los servicios;
  • ascienden a todas las jerarquías de las fuerzas armadas revolucionarias y de la seguridad y del orden interior, según méritos y capacidades;
  • perciben salario igual por trabajo igual;
  • disfrutan de la enseñanza en todas las instituciones docentes del país, desde la escuela primaria hasta las universidades, que son las  mismas para todos;
  • reciben asistencia en todas las instituciones de salud;
  • se domicilian en cualquier sector, zona o barrio de las ciudades y se alojan en cualquier hotel;
  • son atendidos en todos los restaurantes y demás establecimientos de servicio público;
  • usan, sin separaciones, los transportes marítimos, ferroviarios, aéreos y automotores;
  • disfrutan de los mismos balnearios, playas, parques, círculos sociales y demás centros de cultura, deportes, recreación y descanso.

Artículo 55. El Estado, que reconoce, respeta y garantiza la libertad de conciencia y de religión, reconoce, respeta y garantiza a la vez la libertad de cada ciudadano de cambiar de creencias religiosas o no tener ninguna, y a profesar, dentro del respeto a la ley, el culto religioso de su preferencia. La ley regula las relaciones del Estado con las instituciones religiosas.

En Cuba es feriado el 25 de diciembre con motivo de la Navidad y declarado como receso laboral el Viernes Santo.

En 1991 en el 4to. Congreso del Partido Comunista de Cuba, se acordó eliminar cualquier interpretación de los Estatutos del Partido, que impidiera a un revolucionario de vanguardia, en razón de sus creencias religiosas, aspirar a ser admitido en el Partido. Hoy militan en el Partido numerosos creyentes de diferentes religiones.

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido, en el Informe Central al VI Congreso del Partido, celebrado en abril del año 2010, expresó “La justeza de esta decisión fue confirmada por el papel que desempeñaron los líderes y representantes de las diversas instituciones religiosas en las distintas facetas del quehacer nacional, incluyendo la lucha por el regreso del niño Elián a la Patria, en la que se destacó en especial el Consejo de Iglesias de Cuba”.

“No obstante, se hace necesario continuar eliminando cualquier prejuicio que impida hermanar en la virtud y en la defensa de nuestra Revolución a todas y a todos los cubanos, creyentes o no, a los que forman parte de las iglesias cristianas, entre las que se incluyen la católica, las ortodoxas rusa y griega, las evangélicas y protestantes; al igual que de las religiones cubanas de origen africano, las comunidades espiritistas, judías, islámica, budista y las asociaciones fraternales, entre otras. Para cada una de ellas la Revolución ha tenido gestos de aprecio y concordia”.

Ratificando esos principios, en la Primera Conferencia Nacional del Partido realizada en enero de 2012, se aprobó: “Enfrentar los prejuicios y conductas discriminatorias por color de la piel, género, creencias religiosas, orientación sexual, origen territorial y otros que son contrarios a la Constitución y las leyes, atentan contra la unidad nacional y limitan el ejercicio de los derechos de las personas”.

Todas las instituciones y organizaciones religiosas desarrollan, con total independencia  y autonomía en relación con el Estado,  sus actividades sociales, la formación de su personal, el nombramiento de sus dirigentes, sus movimientos dentro y fuera del país. Sostienen relaciones con instituciones y personalidades en el extranjero, reciben delegaciones e invitados de ese carácter y organizan eventos. Varias instituciones religiosas forman parte de estructuras religiosas internacionales y algunos de sus miembros desempeñan responsabilidades en ellas.

Asimismo, determinan sobre la participación o no de su personal consagrado en los órganos de representación popular, incluso a su más alto nivel. Tal es el caso de tres pastores protestantes, una presbiteriana, un bautista y un episcopal, que por elección popular son miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Laicos de la iglesia católica y de otras denominaciones y manifestaciones religiosas, forman parte de los órganos de poder estatal  y de todas las organizaciones políticas y de masas del país.

Las instituciones religiosas son propietarias de sus bienes muebles e inmuebles, incluyendo sus templos y otros bienes. Decenas de ellos han sido traspasados en propiedad de forma gratuita por el Estado, a las instituciones religiosas y asociaciones fraternales, que se encontraban en otros usos, poniéndose a su servicio.

En el país circulan numerosas publicaciones de diversas denominaciones y organizaciones religiosas, una importante cantidad de ellas inscritas en el Registro de Publicaciones del Instituto Cubano del Libro.

Muchas de las instituciones religiosas cubanas poseen centros  (seminarios e institutos bíblicos) para la formación de su personal consagrado, lo que realizan con plena libertad y sin limitaciones para la selección e incorporación de ese personal a sus estudios. Cientos de jóvenes cubanos también completan sus estudios en seminarios y universidades religiosas en diferentes países. La Iglesia Católica cuenta además con noviciados para la formación de su clero regular (órdenes y congregaciones religiosas masculinas y femeninas)

Las instituciones y organizaciones religiosas desarrollan además actividades de carácter social, entre las que se encuentra la gestión de hospitales y asilos para ancianos, para lo que cuentan con la colaboración y el apoyo del Estado y mantienen relaciones y frecuentes contactos con sus homólogos en el extranjero o con los organismos ecuménicos que las agrupan.

También se efectúan múltiples actividades de carácter religioso y cultural, muchas de ellas fuera de sus predios, como misas, cultos, procesiones, peregrinaciones, ceremonias, rituales, conciertos, toques de tambor, talleres, seminarios, congresos, y otras.

De forma diversa, según la disponibilidad de recursos y métodos propios, se desarrollan actividades recreativas, de captación y de educación religiosa, como catecismo, escuelas dominicales o sabatinas, cursos extensos, cortos o por correspondencia, la transmisión oral directa personal y debates colectivos de textos religiosos.

En los últimos años se han recibido en Cuba visitas de líderes mundiales y dirigentes de organizaciones de diferentes religiones.

En enero de 1998 y en marzo de 2012, los Sumos Pontífices Juan Pablo II y Benedicto XVI, visitaron a Cuba invitados por el Jefe del Estado y la Iglesia local. 

Entre otras personalidades religiosas han estado en el país: el Oni de Ilé Ifé; líder espiritual de los Yorubas; el Gran Rabino de Israel, Meyer Lau; Emilio Castro, Konrad Raiser, Samuel Kobia y Olav Fykse, todos Secretarios  Generales del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) en diferentes períodos, líderes principales del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) y de la Conferencia de Iglesias del Caribe  (CCC).

También los Secretarios Generales y Presidentes del Consejo Nacional de  Iglesias de Cristo de Estados Unidos; cardenales y otros prelados de la  Santa Sede, superiores generales de comunidades de religiosos y religiosas de la Iglesia Católica, dirigentes mundiales de iglesias protestantes y evangélicas: metodistas, bautistas, adventistas,  presbiterianos, de las Asambleas de Dios, de la Cristo, entre muchas otras, así como  de los Testigos de Jehová.

También nos han visitado reconocidas figuras de medios religiosos, pastores, sacerdotes, rabinos, líderes yorubas, musulmanes y budistas, académicos y otros estudiosos de la temática religiosa de diferentes países, que han participado en congresos y otros eventos científicos donde se aborda la temática religiosa, como en los Encuentros Internacionales de Estudios Socio Religiosos.

Desde los primeros años de la Revolución Cubana, la religión ha tenido una particular atención  política. En 1985 fue creada la Oficina de Atención para los Asuntos Religiosos (OAAR), adscrita al Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

La Oficina vela por la aplicación y divulgación de la política  respecto a los asuntos religiosos y atiende la solución de las necesidades y demandas de las organizaciones religiosas.

Está responsabilizada con la buena marcha de las relaciones Iglesia –Estado. La Oficina también atiende políticamente a las diferentes asociaciones fraternales existentes en Cuba (logias).

En todas las provincias y municipios del país, existen funcionarios del Partido encargados de la atención a los asuntos religiosos, en estrecha coordinación con esa Oficina, la que sostiene relaciones con estructuras estatales de países extranjeros, que tienen similares funciones y asiste a eventos referidos a la cuestión religiosa.

Los asuntos relacionados con el reconocimiento jurídico y el funcionamiento legal de las instituciones y organizaciones religiosas y fraternales, son atendidos por la Dirección de Asociaciones del Ministerio de Justicia.

Panorama religioso en Cuba.

La característica distintiva de la creencia religiosa en Cuba es la mezcla de múltiples creencias y manifestaciones. Ninguna en particular caracteriza al  pueblo cubano.

Esta fusión, que es la forma más extendida de la práctica religiosa en Cuba,   calificada por el gran etnólogo cubano Don Fernando Ortiz (1881-1969) como transculturación cultural, y conocida generalmente como sincretismo religioso, se formó principalmente sobre la base de la yuxtaposición de elementos de la religión católica, llegada por los conquistadores y colonialistas y los de las religiones africanas, que traían consigo los esclavos brutalmente arrancados de ese continente, a la que se incorporaron posteriormente elementos del espiritismo.

Las creencias y prácticas religiosas mayoritarias tienen como características la espontaneidad y la falta de sistematicidad, con una relativa autonomía de sistemas religiosos organizados, si bien está principalmente integrada con los elementos ya referidos del catolicismo, santería y espiritismo. Esta forma es identificada como religiosidad popular, evidencia y resultado del mestizaje y la síntesis cultural formadora de la nacionalidad cubana.

El 12 de septiembre del 2011 fue fundada la Plataforma Interreligiosa Cubana, integrada por representantes y miembros de todas las religiones presentes en Cuba; que se unieron en sus inicios para trabajar juntos por la reunificación familiar de los Cinco Héroes y la unidad de la familia cubana. En la actualidad ha rediseñado sus objetivos de trabajo, por la paz y contra el terrorismo, sobre la base del diálogo entre las más diversas expresiones religiosas.

Con ese fin se efectuará un evento internacional por el diálogo interreligioso y la paz mundial, del 16 al 18 de octubre de 2015, en el Palacio de las Convenciones de La Habana.

Iglesia Católica.

Con el “descubrimiento”, la conquista y la colonización, los españoles impusieron a los aborígenes su civilización, su lengua, cultura y la religión católica, en un acelerado proceso que tuvo como objetivo su dominación.

Durante todo el período colonial la Iglesia Católica en Cuba era regida por España. Incluso los obispos eran nombrados por la Corona,  (Patronato Regio) a cambio del derecho exclusivo de evangelización en el país, donde no era permitida otro tipo de institución religiosa, de acuerdo con lo establecido en la Constitución de Cádiz de 1812.

Durante la República mediatizada (1902-1958) la Iglesia contaba con 2 arquidiócesis, La Habana y Santiago de Cuba y 4 diócesis, Pinar del Río, Matanzas, Cienfuegos y Camagüey, correspondiéndose esa estructura con las 6 provincias de la división político administrativa del país en ese entonces.

En la actualidad la Iglesia Católica en Cuba se compone de once diócesis, tres de ellas son arquidiócesis y fueron erigidas:

  • Santiago de Cuba, como diócesis en 1522, como arquidiócesis en 1803. (Primada de Cuba).
  • La Habana, como diócesis el 10 de septiembre de 1787, como arquidiócesis el 6 de enero de 1925.
  • Camagüey, como diócesis el 10 de diciembre de 1912, como arquidiócesis el 5 de diciembre de 1998.

Como diócesis: 

  • Cienfuegos- 20 de febrero de 1903
  • Pinar del Río- 20 de febrero de 1903
  • Matanzas- 10 de diciembre de 1912
  • Holguín- 27 de mayo de 1979
  • Santa Clara- 11 de Junio de 1995
  • Ciego de Ávila- 2 de febrero de 1996
  • Bayamo-Manzanillo- 10 de marzo de 1996
  • Guantánamo-Baracoa- 24 de enero de 1998

Los obispos de la Iglesia en Cuba son 15, de ellos 11 son residenciales, 2 auxiliares y 2 eméritos o en retiro. La persona de mayor jerarquía es el actual Arzobispo de La Habana, Su Eminencia Jaime Ortega Alamino, creado cardenal en 1994 por el papa Juan Pablo II.

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba colegia las actividades principales que realiza la Iglesia, a través de comisiones episcopales, arquidiocesanas, diocesanas y parroquiales. Su actual presidencia está compuesta por Mons. Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba, como presidente; Mons. Arturo González Amador, obispo de Santa Clara, es el vicepresidente y Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz, obispo Auxiliar de La Habana, su secretario general.  

El clero católico está integrado por más de mil personas, entre sacerdotes diocesanos y miembros de 108 congregaciones u órdenes religiosas (29 masculinas y 79 femeninas). Del total de consagrados, más de 300 son cubanos y cubanas, mientras que los restantes provienen de 50 países, como España, México, Colombia, República Dominicana, la India y Argentina.

Entre las órdenes y las congregaciones con un mayor número de religiosos están los jesuitas, salesianos, paúles y franciscanos; y de las religiosas, Hijas de la Caridad, Misioneras de la Caridad, Hermanitas de los Ancianos Desamparados, Carmelitas Descalzas, Dominicas, Oblatas Misioneras de María Inmaculada y Siervas de María.

La Conferencia Cubana de Religiosos y Religiosas, coordina el trabajo de las órdenes y las congregaciones, para varios asuntos de interés común.

La formación de sacerdotes en Cuba se realiza, fundamentalmente en los seminarios San Carlos y San Ambrosio (La Habana) y San Basilio Magno (Santiago de Cuba). Se facilita la entrada al país de formadores extranjeros cuando no se cuenta con ellos y se difiere del cumplimiento del Servicio Miliar Activo a los jóvenes que ingresan a los centros de formación.

Para conmemorar el 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, la Iglesia Católica desarrolló una peregrinación nacional que se inició el 8 de agosto de 2010 en la provincia de Santiago de Cuba, y concluyó en La Habana el 30 de diciembre de 2011, con la celebración de una misa en la Avenida del Puerto de La Habana. La peregrinación trascurrió durante 16 meses y recorrió 29 978 km.

El 3 de noviembre de 2010, se inauguró la nueva sede del Seminario San Carlos y San Ambrosio, con la participación del presidente cubano Raúl Castro Ruz. Su construcción contó con apoyo estatal.

La educación religiosa de los laicos tiene lugar mediante la catequesis y en ocasión de la preparación para el bautismo, la comunión, la confirmación o el casamiento.

La Iglesia Católica en Cuba mantiene la propiedad de un hospital psiquiátrico y varios centros de atención a los ancianos, para lo que cuenta también con presupuestos otorgados por el Estado. Igualmente, monjas de diversas órdenes religiosas llevan adelante una meritoria labor social en instituciones estatales de la salud (hospitales y en un centro para niños con limitaciones físicas y mentales). La Iglesia edita y distribuye en el país publicaciones de diferente formato y posee varias páginas web.

En abril de 1969, en un Comunicado, la Conferencia Episcopal cubana condenó el bloqueo que el gobierno norteamericano mantiene contra Cuba. En 1992, en una Declaración, rechazó nuevamente esta criminal medida contra nuestro país.

En marzo de 1986 se clausuró el Encuentro Nacional Eclesial Cubano que trazó nuevas líneas para el trabajo de la Iglesia, en el contexto social promovido por la Revolución. En 1996 y en 2006 fueron conmemorados los X y XX aniversarios de la realización de ese evento.

La Iglesia Católica posee más de 600 templos funcionando, entre los que sobresalen las catedrales de La Habana, Santiago de Cuba, y la Basílica Menor Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Virgen de la  Caridad del Cobre, donde se encuentra la imagen de la Virgen,  hallada en la Bahía de Nipe en 1512 y proclamada en 1916 como  Patrona de Cuba por el papa Benedicto XV, a solicitud hace 100 años de veteranos de la Guerra de Independencia. También la Iglesia realiza su labor pastoral en cientos de casas de misión.

Se encuentra en proceso la beatificación del Padre Félix Varela, (1788/1853), destacado precursor de las ideas independentistas cubanas, quien fue proclamando Venerable, por el Sumo Pontífice Benedicto XVI en el año 2012. La Orden por la Cultura Nacional lleva su nombre.

Relaciones con la Santa Sede

En junio del año 2015 se conmemoró el 80 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y la Santa Sede, que se han mantenido interrumpidamente desde 1935. Cuba posee una Embajada en Roma y la Santa Sede una Nunciatura Apostólica en La Habana.

Un momento significativo de estos vínculos fue el encuentro del Presidente cubano Fidel Castro, con el papa Juan Pablo II, el 19 de noviembre de 1996, en el Vaticano.

Posteriormente, del 21 al 25 de enero de 1998, el Sumo Pontífice visitó a Cuba.  Cientos de miles de personas y autoridades gubernamentales del más alto nivel, acudieron a las misas oficiadas por el Sumo Pontífice en Santa Clara, Camagüey, Santiago de Cuba y en Ciudad de La Habana.

El Papa condenó el neoliberalismo y sus males sociales, así como “las medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del país, injustas y éticamente inaceptables”.

En noviembre de 2005, en ocasión del 70 aniversario del establecimiento de relaciones con la Santa Sede, el Nuncio Apostólico en Cuba y los obispos se reunieron con el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Ese propio año visitó el país Mons. Dominique Mamberti, entonces Secretario para las relaciones con los Estados de la Santa Sede, con motivo de esa conmemoración.

En julio de 2007 se desarrolló en Cuba la XXXI Asamblea Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano, con la presencia de los presidentes de las Conferencias Episcopales de América Latina y de esa institución regional. Varios de los participantes sostuvieron un encuentro con importantes autoridades del país.

En febrero de 2008 realizó una visita a Cuba el cardenal Tarcisio Bertone, en su condición de Secretario de Estado, para conmemorar el X aniversario de la efectuada por el papa Juan Pablo II. Fue el primer dignatario extranjero recibido por el recién electo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, compañero Raúl Castro Ruz.

En noviembre de ese propio año se realizó en la ciudad de Camagüey, la ceremonia de beatificación del hermano José Olallo Valdés (1820-1889), de la Orden Hospitalaria Hermanos de San Juan de Dios, a la que asistieron el cardenal José Saraiva Martins, prefecto emérito de la Congregación para las causas de los Santos de la Santa Sede y el Presidente cubano.

Del 26 al 28 de marzo de 2012, visitó nuestro país el papa Benedicto XVI, en el marco de la conmemoración del 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, ofició misas en Santiago de Cuba y en La Habana, en las que participaron también cientos de miles de personas.

El 10 de mayo de 2015, el Sumo Pontífice Francisco y el Presidente cubano General de Ejército Raúl Castro Ruz, sostuvieron un cordial encuentro en el Vaticano. Ocasión en la que se trató sobre la visita que realizará el Papa a Cuba, del 19 al 22 de septiembre, entre otros asuntos de interés. 

Iglesias protestantes y evangélicas

En la década de 1880, criollos emigrados en Estados Unidos, donde se convirtieron al protestantismo, regresan a Cuba y comenzaron su trabajo misionero.

Muchos  de ellos estuvieron relacionados con el movimiento independentista, como Joaquín de Palma, Pedro Duarte, Agustín Santa Rosa, Luis Ayestarán y Moliner, Evaristo Collazo y Manuel Deulofeu.

Luego de la intervención norteamericana en la guerra contra la metrópoli española, comenzó  el asentamiento masivo de las iglesias protestantes en Cuba. Los primeros misioneros cubanos fueron relegados a planos secundarios en esta etapa de ofensiva misionera, en que el elemento religioso apareció articulado a un esquema sutil de penetración cultural, por medio del cual se promovió también el modelo norteamericano de vida.

La primera Convención de Iglesias Evangélicas en 1902, dio cuenta de la presencia y trabajo de un grupo de iglesias: Presbiteriana, Episcopal o Anglicana, Metodista, Cuáqueros, Bautista (actualmente conformada por la Convención Bautista de Cuba Oriental, de Cuba Occidental, Bautista Libre de Cuba y la Fraternidad de Iglesias Bautistas).

Hubo otras incorporaciones al espectro religioso nacional a lo largo de la república neocolonial, entre ellas los Adventistas del Séptimo Día, Ejército de Salvación, la Iglesia Luterana, el Bando Evangélico Gedeón, la Convención Evangélica Pinos Nuevos y otras.  Las dos últimas citadas nacieron en la Cuba y ya se han extendido a otras partes del mundo. A partir de 1930 comenzó a llegar el pentecostalismo, que está representado por 25 iglesias.

Actualmente se congregan en más de 900 templos y en más de dos mil casas culto legalmente autorizadas, donde se brindan servicios religiosos. Varias publicaciones, que son órganos de iglesias y de organizaciones ecuménicas, dan cuenta de una vida religiosa activa.

Por encima de las diferencias que caracterizan al protestantismo, muy heterogéneo, ya que en él coexisten diversas doctrinas, énfasis variado en la liturgia,  maneras distintas de proyectarse hacia el espacio interreligioso y hacia la sociedad; ha sido en el seno de estas instituciones, y sobre todo en el ambiente ecuménico donde se ha desarrollado un pensamiento teológico que ha contextualizado la fe, para colocarla en consonancia con la vida de hombres y mujeres que en Cuba habitan.

En Cuba están reconocidas legalmente 55 denominaciones protestantes y evangélicas. En La Habana se concentra más del 60% de sus directivas nacionales. Del total de iglesias el 50% son de doctrina  pentecostal.

En estas denominaciones protestantes y evangélicas trabajan varios miles de pastores, ministros y co-pastores, todos cubanos.

Existen 10 seminarios históricos de formación teológica, entre los que se distingue el Seminario Evangélico de Teología de Matanzas, que ya ha extendido su presencia a varias regiones del país y en el que se preparan líderes de más de 14 denominaciones. Otras instituciones religiosas preparan su personal en varios institutos bíblicos.

Algunas de estas iglesias administran hogares de ancianos, que en su mayoría cuentan con presupuestos otorgados por el gobierno. También desarrollan proyectos de carácter comunitario junto a otras organizaciones sociales y entidades estatales.

El Consejo de Iglesias de Cuba es el principal organismo ecuménico en nuestro país. Agrupa a 28 iglesias como miembros plenos, 12 organizaciones ecuménicas, 8 miembros fraternales y 2 miembros observadores. En el 2011 se conmemoró el 70 Aniversario de su creación en 1941, con actividades en todo el territorio nacional. En el culto de clausura, celebrado en la Catedral Episcopal de La Habana, participó el Presidente cubano, Raúl Castro Ruz.

Sacro Arzobispado Ortodoxo Griego en Cuba. (Dependiente del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla).

Antes de la Revolución existió en Cuba una Comunidad Ortodoxa de rito griego, compuesta por emigrantes griegos y marineros de esa nacionalidad que ocasionalmente arribaban al país.  Junto a ellos participaban en los servicios religiosos emigrados rusos, llegados a Cuba después de la Revolución Socialista de Octubre.

Al triunfar la Revolución la mayoría de los fieles emigraron o fueron falleciendo. En la década de los 60 se fundó la congregación ortodoxa cristiana cubana, la que en 1978 se autodisolvió.

En octubre de 2001 se aprobó la construcción de templos para las iglesias ortodoxas griega y rusa.  El 25 de enero del 2004, el templo griego fue consagrado por el Patriarca Ecuménico Bartolomeo I,  con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro.

Esta institución también posee miembros en las provincias de Pinar del Río, Villa Clara y Holguín.

Iglesia Ortodoxa Rusa. (Dependiente del Patriarcado de Moscú)

En 1971 el arzobispo de Jarkov y Exarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa del Patriarcado de Moscú en Centro y Sudamérica, ordenó como  pope y diácono respectivamente a dos cubanos.

El 14 de noviembre de 2004, Kiril, hoy Patriarca de Moscú y de toda Rusia, entonces Metropolita de Smolensk y Kaliningrado y Presidente del Departamento de Relaciones Eclesiásticas Exteriores de ese Patriarcado, presidió la ceremonia de colocación de la primera piedra del nuevo templo en La Habana y en octubre de 2008 consagró la catedral de la Iglesia Ortodoxa Rusa dedicada a Nuestra Señora de Kazán, ceremonia que contó con la asistencia del Presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz.

Religiones cubanas de origen africano

Las etnias africanas introducidas en Cuba durante la esclavitud del siglo XVI al XIX, aportaron variadas expresiones religiosas que en la isla se influyeron entre sí, se relacionaron con lo católico y más tarde con el espiritismo y dieron lugar a distintos cultos conocidos popularmente como sincréticos.

A pesar de la imposición del catolicismo, bajo los rígidos conceptos de la evangelización, ésta derivó en simples preceptos, debido a los intereses económicos de los propietarios, a quienes no convenía la disminución de las largas jornadas laborales en aras de enseñar la catequesis, ni tampoco el descanso dominical para los esclavos, para que pudieran asistir a las misas.

Por otra parte, los patronos consentían, en días de festividad, las prácticas mágico-animistas de los esclavos, quienes realizaban fiestas, en las que tocaban tambores, bailaban y recreaban música y comidas propias.

Los africanos fueron arrancados de sus medios naturales y tuvieron que enfrentar la esclavitud, por lo cual en el nuevo contexto, cambiaron las referencias del culto.  En suelo cubano predominan los rituales de protección y adivinación,  en detrimento de ceremonias tradicionales de África, como las dedicadas a la prosperidad agrícola. Tanto esclavos como libertos procedentes de una misma región o de distintos lugares, coexistiendo en los barracones donde vivían,  empezaron a sentir la necesidad de agruparse, y lo lograron en cofradías y cabildos, conformando además, como peculiaridad cubana el panteón yoruba, o sea, la adoración por los creyentes del conjunto de estas deidades.

Con posterioridad estas instituciones se fueron fusionando, admitieron criollos y otras etnias y favorecieron la preservación de las manifestaciones religiosas africanas, sometidas a un dinámico proceso de transculturación.

A finales del siglo XIX algunas cofradías y cabildos se convirtieron en sociedades de recreo y socorro y otras pasaron a ser casas templo, donde se llevaban a efecto rituales de estas expresiones religiosas.

Durante la república neocolonial (1902-1958) estas prácticas afrocubanas fueron socialmente discriminadas, aunque continuaron su expansión hacia otras áreas del país por la migración interna, organizaciones autónomas y los vínculos de la “familia” religiosa. En el Código Penal de esta época se establecía como delito complementario, la práctica de formas religiosas de raíces africanas, lo que fue eliminado con la Revolución. 

Después del triunfo revolucionario alcanzaron una justa valoración como expresión del respeto y trato equitativo a toda creencia religiosa; ello ha contribuido a la difusión nacional e internacional de la música, la danza y el canto de tales expresiones, muy vinculadas a las culturales del país en general.

Manifiestan en común un cuerpo teórico menos elaborado que las doctrinas cristianas. Institucionalmente, carecen de núcleos estructurales que rijan la liturgia y la doctrina, por lo cual conforman grupos independientes entre sí, pero en los últimos años se aprecian intentos de agrupación, como en el caso de la  creación de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, la Asociación Abakuá de Cuba y la Institución Religiosa Bantú de Cuba (esta última con carácter provincial), legalmente reconocidas como instituciones  religiosas y que han venido organizando sus estructuras en el país.

Las religiones cubanas de origen africano son la Regla de Ocha o Santería, la Regla de Palo Monte o Conga, los Abakuá y otras con prácticas culturales locales, como la regla de Arará y el Vodú. 

Parte de este rico legado sociocultural puede apreciarse en museos como la Casa de África, los de Regla y Guanabacoa, así como en el  museo-templo de la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, todos en La Habana. También a lo largo del archipiélago, existen innumerables casas templos, que son utilizadas por los practicantes de estas religiones para sus actividades  litúrgicas.

En Cuba se celebró el Congreso Mundial Yoruba “Orisha 2003”, con la participación de representantes de esta religión de todo el orbe.

Espiritismo

Procedente de Europa y Estados Unidos, el espiritismo empezó a conocerse en Cuba durante la década de 1850, con lecturas del considerado el codificador de esta doctrina, Allan Kardec, y se extendió rápidamente entre los criollos, quienes lo vincularon con las ideas liberales, modernas, no comprometidas con el colonialismo español y su impuesto catolicismo.

Sin éxito, las autoridades españolas trataron de impedir la divulgación de las ideas kardecianas, que defendían la destrucción de viejas formas para el nacimiento de lo nuevo y el progreso, y se oponían a la esclavitud, mientras la Iglesia Católica condenó las prácticas del espiritismo.

La creación de centros y sociedades, la publicación de revistas y otros textos, favorecieron la difusión de esa expresión religiosa, que en unos pocos años captó un buen número de adeptos de los diversos sectores sociales, tanto en las zonas rurales como urbanas.

Según algunos investigadores, la difícil situación cubana, política y económica, la oposición al catolicismo oficialmente establecido, la sencillez de la ceremonia y la posibilidad de la persona de “hablar” con los espíritus directamente o a través del médium, favoreció la propagación de la doctrina.

Predominó en las ciudades el espiritismo más ortodoxo, científico o “de mesa”, practicado por creyentes con algún nivel cultural, quienes se guiaban por la lectura de libros y revistas que llegaban del exterior y seguían escrupulosamente las teorías kardecianas.

En los campos, los adeptos generalmente de escasa instrucción educacional, manifestaron sus “comunicaciones” con los espíritus de una forma bien distinta, lo cual dio lugar al espiritismo de cordón y al espiritismo cruzado. Espiritistas aislados también desarrollaron sus propias consultas.

A los rituales tradicionales, estos creyentes incorporaron elementos del cristianismo y de las expresiones religiosas africanas, en una relación cada vez más fuertemente arraigada. Actualmente se agrupan en más de 550  sociedades reconocidas en todo el territorio nacional, agrupadas en 4 federaciones y otra en formación.

En el año 2010 fue develado un busto de Alan Kardec, en el centro histórico de la ciudad de La Habana. En el año 2013 se celebró el VII Congreso Espírita Mundial, que contó con la participación de cientos de invitados de varios países.

Comunidad Hebrea de Cuba.

Investigaciones históricas precisan que el primer europeo en desembarcar en Cuba, junto con determinados marineros, fue el judío español (converso) Luis de Torres, traductor e intérprete que dominaba el hebreo, el arameo, el árabe y el castellano.

Cristóbal Colón le encomendó la misión de observar los recursos del sitio recién “descubierto” y contactar con el jefe de la población autóctona. Estudios al respecto indican que Luis de Torres falleció en Cuba.

Durante la conquista y la colonización, las embarcaciones de España traían entre sus tripulantes a los denominados “marranos” o cripto judíos, que eran convertidos al catolicismo, pero que proseguían las prácticas de sus rituales con la mayor discreción.

Grupos de judíos arribaron a Cuba cuando la Inquisición española los persiguió, y otros llegaron a la isla tras su expulsión del norte de Brasil por los portugueses.

En las guerras independentistas del siglo XIX algunos de ellos combatieron junto a los cubanos y se distinguieron en las contiendas, como el polaco Mayor General Carlos Roloff. Otros integraron las expediciones que partían de Estados Unidos a Cuba, a fin de incorporarse a la guerra por la soberanía del país, y hubo quienes apoyaron la lucha de la Isla desde el exterior, como Horacio Rubens, integrante activo de la Junta Revolucionaria en Nueva York.

Al instaurarse la República mediatizada en 1902 residían en La Habana unas 30 familias judías, que ofrecieron los primeros servicios religiosos y fundaron la primera asociación, la United Hebrew Congregation, en 1906, fecha que  marca la fundación de la comunidad en Cuba; dos años después adquirieron un cementerio en Guanabacoa, que todavía utilizan.

Su número continuó en ascenso debido a la inmigración de sefardíes (oriundos de España y que en gran número pasaron a Turquía cuando fueron expulsados del país ibérico en 1492) hasta sumar varios centenares en Cuba, los que crearon nuevas agrupaciones.

Fundada en 1918, la congregación YoungMen’s Hebrew Association realizó un llamado, por primera vez en el país, para la unión de las comunidades judías en territorio nacional.  A mediados del siglo XX había en Cuba unas 40 asociaciones de esta religión. El  Kultur Farain (Centro Cultural), que abrió sus puertas en 1926, de ideales comunistas, fue cerrado en 1931 por el tirano Gerardo Machado, y cuando se reabrió en 1933, con otro nombre, Idisher Sport Club,  fue clausurado  también por la misma razón. De tendencia socialista era el Centro Israelita Popular, instaurado en 1940.

Unos tres mil judíos, procedentes de Europa, llegaron a Cuba como inmigrantes o refugiados huyendo del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Después del triunfo de la Revolución y debido fundamentalmente a motivos económicos al nacionalizarse el comercio, actividad a la que estaba dedicada el grueso  de los integrantes de la Comunidad, se produjo una emigración de sus miembros  hacia los Estados Unidos de América básicamente.

En Cuba no existe ni ha existido nunca antisemitismo, como han reconocido históricamente los judíos cubanos,  quienes están integrados  en todo el tejido social del país.

Hoy en Cuba residen alrededor de mil 300 judíos, un 80% en Ciudad de La Habana y el resto en diversas provincias. La vida religiosa es desarrollada en cinco sinagogas. La correspondiente al Patronato de la Comunidad Hebrea de Cuba, agrupa el mayor número de miembros de la comunidad, seguida por el Centro Sefardí y la Comunidad de Adath Israel, todas ubicadas en la capital del país. Otras dos sinagogas se ubican en Camagüey y Santiago de Cuba.

Además existen pequeñas comunidades en Sancti Spíritus, Cienfuegos, Manzanillo y Guantánamo. En Santa Clara cuentan con un Centro Comunitario, que da servicios a las familias del centro del país. Con excepción de la referida comunidad ortodoxa de Adath Israel, las demás son de corriente conservativa.

Otras agrupaciones significativas son la Asociación Femenina Hebrea de Cuba, las organizaciones de jóvenes y de la tercera edad, la Hadassah-Cuba, integrada por médicos y paramédicos, así como la Logia Bneit Brith Maimónides.

Existe una Junta Coordinadora de las Sociedades Hebreas, que agrupa a los presidentes y directivos de las diversas comunidades, las que reciben frecuentes visitas de delegaciones extranjeras y sus miembros  viajan a actividades organizadas por sus homólogos en cualquier parte del mundo. Los judíos que así lo han deseado han podido emigrar hacia Israel (Alijah).

El Patronato de la Comunidad Hebrea, es asociado fraternal del Consejo de Iglesias de Cuba.

En 1998 el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado, visitó el Patronato de la Casa de la Comunidad Hebrea, en ocasión de la festividad de Jánuca o Fiesta de las Luminarias y en el año 2010 lo hizo el actual Presidente de Cuba, Raúl Castro Ruz a la Sinagoga Beth Shalom.

En noviembre de 2006 la Comunidad conmemoró los 100 años de fundada, celebrando varias actividades con la participación de representantes gubernamentales y de diversas instituciones religiosas. A las actividades de la conmemoración  asistieron delegaciones de varios países latinoamericanos, Canadá y Estados Unidos, incluyendo representantes del Congreso Judío Latinoamericano.

Asamblea Espiritual Nacional de los Baha´is de Cuba.

La fe Baha´i es una denominación religiosa-filosófica fundada por el profeta Baha´u´lláh, nacido en Teherán, quien la proclamó en Bagdad en el año 1863. Sostiene la unidad de Dios, reconoce a los fundadores o dioses de las principales religiones monoteístas como sus profetas e inculca el principio de la unicidad e integridad de toda la raza humana y de la paz universal.

En Cuba la primera comunidad surge en La Habana en 1941, fundada por personas procedentes de los Estados Unidos de América. Desde 1957 su sede nacional radica permanentemente en La Habana y tiene comunidades en varias provincias del país. Esta institución ha mantenido relaciones con la comunidad Baha´i de Brasil, desde hace varios años.

Sociedad de autorrealización Yoga

Fundada en Cuba en 1957 y legalizada en 1966, con sede en La Habana. Es asociada fraternal del Consejo de Iglesias de Cuba.

Su doctrina está basada en enseñanzas del maestro hindú Swami Paramahansa Yogananda, quien la fundó en su país. Al conmemorarse su 55 aniversario, representantes de la organización en Estados Unidos con los que mantienen relaciones, asistieron  a las actividades  realizadas por esa celebración.

Comunidad musulmana

En Cuba, antes del triunfo de la Revolución no existió la práctica organizada de la religión  islámica. La mayor parte de los árabes que emigraron a Cuba provenían del Líbano y de Siria y profesaban el catolicismo maronita.

Después del triunfo revolucionario, tuvo lugar el incremento del número de visitantes temporales, básicamente estudiantes, provenientes del norte de África y el Cercano Oriente, que eran musulmanes.

En 1993 comenzaron a crearse comunidades islámicas cubanas.

En febrero de 2007 fue reconocida legalmente la Liga Islámica de Cuba, con alrededor de 200 miembros en todo el país y que agrupa a los creyentes tanto pertenecientes a la rama chiita como a la sunnita del  Islam.

Los creyentes se reúnen en viviendas de propiedad personal y desde 1989 funciona una sala de rezos, que recientemente fue trasladada a una nueva ubicación más amplia, inaugurada con motivo del Ramadán del año 2015.

Asociaciones budistas.

Soka Gakkai de Cuba. 

Es una pequeña comunidad que agrupa alrededor de 400 integrantes, entre miembros  plenos y asistentes a sus actividades, sin tener aún esa condición, presentes en 10 provincias del país, aún  cuando su mayor concentración radica en La Habana. Fue reconocida legalmente en enero de 2007 y pertenece a la vertiente budista Majayana.

El Presidente emérito  de la Soka Gakkai Internacional, radicada en Japón, Daisaku Ikeda visitó nuestro país en 1996, siendo condecorado con  la Orden por la Cultura Nacional “Félix Varela” de Primer Grado.

Budismo Zen.

También poco numerosa y concentrada fundamentalmente en La Habana, y aún sin tener reconocimiento legal, sus adeptos practican sus creencias sin dificultades. Pertenece a la corriente budista Theravada.

Acuáticos.

Con esta denominación se conocen a quienes consideran que el agua posee poderes milagrosos, como panacea para curar todos los males. Esta creencia surgió en los años 40, en Pinar del Río, la provincia más occidental de Cuba. Actualmente sus practicantes residen en dos comunidades en los municipios de Viñales y San Cristóbal, de Pinar del Río y Artemisa, respectivamente. 

Asociaciones fraternales.

En Cuba funcionan 1 115 logias pertenecientes a 11 órdenes, entre las cuales se destacan la masonería, los Odd-fellows Independientes, Odd-fellows Unidos, Caballero de la Luz; Caballeros de la Luz, Teosófica y Rosacruces.

Todas poseen relaciones de intercambio con sus similares en el exterior. Al igual que las instituciones religiosas, son propietarias de sus inmuebles.

La Gran Logia Masónica de Cuba es miembro de la Confederación Masónica Iberoamericana y ha ocupado responsabilidades a nivel regional, administra un hogar de ancianos, para el que recibe también un presupuesto del gobierno cubano, en apoyo a su gestión de atención a personas de la tercera edad.

Insignes patriotas que lucharon por la independencia de Cuba pertenecieron  a estas asociaciones fraternales, como el Héroe Nacional José Martí Pérez y Carlos Manuel de Céspedes, conocido como el Padre de la Patria, así como muchos otros que participaron en las guerras contra el coloniaje español.                                                                 

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